El propósito de estas charlas es traer un cambio psicológico en ti, el individuo. La humanidad, entendida psicológicamente, es una serie infinita de niveles de consciencia y tú, individualmente, eres lo que eres según dónde estás en la serie. La consciencia es la única realidad, y donde estás consciente de estar psicológicamente, determina las circunstancias de tu vida. Los antiguos conocían esta gran verdad, pero nuestros maestros modernos aún tienen que descubrirla. Solo hay una sustancia en el mundo. Nuestros científicos la llaman energía mientras que las escrituras la definen como consciencia. Se nos dice que el universo fue causado por agua, pero si esto es verdad, entonces no podría evolucionar en nada más que agua. Pero si la sustancia básica es energía (o consciencia), puede hacerse manifestar como hierro, acero y madera, por nombrar solo unos pocos. El hombre, viendo una variedad de formas, piensa en sustancias innumerables, pero lo que se ve es solo un cambio en el arreglo de la misma sustancia básica — consciencia.
Efesios nos dice que, “Todas las cosas, cuando son admitidas, son hechas manifiestas por la luz.” La palabra “luz” registrada aquí significa consciencia; consciencia.” El estado que el individuo admite en su consciencia es la causa de que un hombre sea rico y otro pobre. El hombre pobre admite estar en el estado de pobreza al decir, “Soy pobre,” justo como el hombre rico admite riqueza al decir, “Soy rico.” Cualquier cosa que tú, un individuo, reclames ser (sea bueno, malo o indiferente, correcto o incorrecto) debe ser manifestada en tu mundo, porque al reclamar el estado, has consentido a su vida.
Solo hay una causa, y esa es consciencia. Tu consciencia es el centro desde el cual tu mundo refleja y hace eco del estado que presentemente ocupas. Ahora, un estado puede ser definido como todo lo que crees y consientes como verdadero. Así que, si quieres que tu mundo cambie, debes determinar qué quieres aceptar y consentir como verdadero antes de poder cambiarlo. Para llegar a una cierta definición de ti mismo, debes comenzar observando sin crítica tu reacción automática a un evento, porque tu reacción define tu estado. Y puedes, sin levantarte de tu silla, reconstruir tu mundo cambiando tu nivel (o estado) de ser. Esto se hace observándote a ti mismo sin crítica mientras reaccionas a la vida. Si no te gustan las circunstancias de tu vida, reconoce su causa. Está dispuesto a admitir que las circunstancias solo están objetivando de lo que estás consciente, luego cambia tu consciencia y tu mundo cambiará. Si reaccionas a aquello que está siendo objetivado, te atas a un cierto nivel de consciencia, pero si te rehúsas a reaccionar, el hilo se rompe. Deja de estar consciente de algo no encantador, porque cada pensamiento no encantador te hace caminar en lodo psicológico. Más bien, identifícate con la belleza, con el amor (el Cristo en ti) y ascenderás el nivel infinito de tu propio ser y cambiarás las circunstancias de tu vida.
Tu estado de consciencia, como un imán, atrae la vida. El acero, en su estado desmagnetizado es una masa giratoria de electrones, pero cuando los electrones están orientados en una dirección, el acero está magnetizado. No añades al acero para hacerlo magnético ni quitas algo para desmagnetizarlo. Este mismo principio es verdadero para ti. Puedes cambiar tu mundo reorganizando tus pensamientos y haciéndolos viajar solo en una dirección, y esa es hacia el cumplimiento de tu deseo. Observa tus reacciones a la vida, porque cualquier cambio en el arreglo de tu mente que pueda ser detectado por auto-observación, causará un cambio en tu mundo exterior. Es importante aprender a ser pasivo a aquello que no es encantador e inaceptable para ti. De esa manera, estás despertando al dinámico dentro de ti. Y cuando encuentres tu ser interior, descubrirás que las cualidades que condenas en otros están realmente en ti mismo. Entonces conocerás el secreto del perdón, porque al perdonarte a ti mismo, los otros son perdonados.
Todas las cosas (no solo unas pocas) son hechas manifiestas por la luz, y todo lo manifestado es luz. En el momento en que consientes a un pensamiento, es hecho manifiesto. No podría venir al ser a menos que consientas a su expresión siendo consciente de él. El universo se mueve con necesidad sin motivo ya que no tiene motivo propio. Más bien, se mueve bajo la necesidad de manifestar los arreglos de las mentes de los hombres. Esta enseñanza es para despertarte a tu luz, y el despertar comienza por auto-observación.
Si tienes un afecto secreto por vivir en el lodo de la auto-compasión y la condenación, tu mundo reflejará esos sentimientos. Pero si reorganizas tu mente y vives en el sentimiento celestial de armonía y amor, tu mundo manifestado cambiará. Si, hoy, pasaras cinco minutos en observación no crítica de ti mismo, te sorprendería descubrir cuán engañoso eres. Es un shock terrible, lo sé, pero cada shock de este tipo dejará entrar la luz de consciencia, y la vida es una iluminación siempre creciente. A medida que la luz entra, te vuelves más y más consciente de quién realmente eres. Solo hay una causa para los fenómenos de la vida. Solo observando tu propia consciencia puedes descubrir la causa de lo que te está sucediendo. No hay tirano más grande que la creencia en una causa secundaria. Deja ir a ese tirano recordando la una y única sustancia; la única causa que es consciencia e inmediatamente cambia de lo que estás consciente. Solo observando tus reacciones a la vida puedes encontrarte a ti mismo. Y recuerda, mientras reacciones como lo haces, las mismas cosas deben confrontarte, porque todo lo que admites es hecho manifiesto por tu consciencia, y todo lo que manifiestas es tu consciencia.
Deja de caminar por el mundo en el lodo y vivir en su sótano. Tu alma está hecha de todo lo que consientes. Pierde tu alma en un nivel y la encontrarás en un nivel más alto, definida diferentemente. Siempre examínate a ti mismo sin crítica, porque en el momento en que te vuelves crítico, automáticamente justificas tus reacciones y te asocias con la cosa observada. Todo es individual. Seguridad colectiva y salvación colectiva son términos abordados individualmente. Aprende a pararte sobre tus propios pies y no sobre los pies de un grupo. Debes liberarte a ti mismo, y la única manera de hacer eso es despertar al Cristo en ti quien está profundamente dormido. Piensa pensamientos nobles basados en conceptos nobles y pagarán grandes dividendos, porque te elevarás en consciencia y transformarás tu mundo. Date tu pan diario dándote la oportunidad de recordar quién eres! Nunca envidies la buena fortuna de otro, simplemente apropia la tuya propia. “Sed transformados por la renovación de vuestra mente” cambiando las ideas plantadas allí, porque no puedes cambiar tu pensamiento hasta que cambies las ideas de las cuales fluyen tus pensamientos.
Neville Goddard, 22 de junio de 1952